miércoles, 3 de mayo de 2017

Curiosidades Quintana

AGUAS DURAS:
En el pueblo las aguas son duras, esto es, de alto contenido en cal (carbonato de calcio), dado que el terreno es calizo o calcáreo. (En el terreno también abunda más de lo debido el yeso, o sulfato cálcico, y la sal en forma de sulfato sódico o glauberita, cuyos exponentes máximos se dan en las minas de Cerezo de Río Tirón y de Belorado). Por eso, dichas aguas no son aptas para cocer los alimentos, ni para jabonar, entre otras cosas. Hasta que se trajo el agua desde fuera (alrededor de 1980), con las correspondientes instalaciones en las viviendas, en el pueblo todo el mundo recogía el agua de la lluvia a través de los tejados y los canalones, depositándose y conservándose en tinajas de barro.
Puede parecer un hecho insólito, pero en España abundan las aguas duras. Desde el centro de la Península hasta el Mediterráneo hay muchas regiones con aguas duras, muy duras y extremadamente duras. Ver en el siguiente mapa que en Burgos solo hay una pequeña porción de la provincia con aguas duras y es precisamente en el pueblo y alrededores.
Las aguas duras o calcáreas tienen un alto nivel de minerales, como sales de calcio y/o de magnesio.

ARBOLADO en QUINTANALORANCO:

Es muy escaso. Lo curioso del caso es que se hizo en su día una repoblación forestal. Alrededor de 1960 y por decreto, ya que había entonces muchos rebaños (hasta 14 rebaños de ovejas de tamaño mediano y pequeño, un rebaño de cabras e incluso uno de mulos jóvenes). Reforestar un terreno era quitárselo a los pastores, entonces la reforestación que se hizo fue con bastante oposición. Hubo hasta guarda de los pinos, que estuvo varios años viviendo en el pueblo, velando por el éxito de las plantaciones. Recuerdo perfectamente que para las plantaciones, que se hicieron en las numerosas laderas y cuestas del pueblo, trajeron en un autobús a unos 50 andaluces y/o extremeños. Las condiciones de vida de estos jornaleros, vistas ahora, no podían ser más precarias. Se les alojó en la nave que tiene Agustín enfrente de la fragua o fielato (y que había sido el baile del pueblo). Dormían encima de sacas que habían llenado de paja previamente en los pajares, si sigo me saldría una novela.... Esto fue el primer año, huvo más años en los que los propios vecinos del pueblo trabajaban plantando pinos y sacándose buenos jornales.
Las plantaciones fueron muy castigadas por pequeños pero repetidos incendios al quemar los rastrojos. Se quemaban las fincas de los vallejos, y si no se tenía cuidado podía correrse el fuego ladera arriba, quemádose los pinos. Hoy ya no hay quema de rastrojos, creo que está prohibido, además la paja se vende.
Hoy solo quedan corritos de pinos desperdigados por diversos términos del pueblo. Se plantaron en su día cientos de miles.
También por decreto se hizo la concentración parcelaria, creo que en los años 70. La concentración parcelaria consiste en hacer fincas grandes. Se arrasaron todas la lindes llenos de vegetación que había entre fincas pequeñas, se allanaron muchos arroyuelos que también tenían arbolado, destruyéndolo. Incluso los dos pequeños ríos, El Pradillo y El Ponzo, si se miran hoy desde lo alto del pueblo se ven pelados, yo los recuerdo llenos de chopos, álamos, sauces...
Bueno, hoy día queda sólo un rebaño de ovejas, ya no hay quema de rastrojos, .... Esperemos que la repoblación forestal que han hecho hace unos pocos años en la solana de la carretera a Cerezo tenga más éxito.
El 29 Octubre 2012 tomé estas fotos de la repoblación que a lo largo de la carretera de Cerezo (1 Km.
más o menos), desde Las Majadas hasta los Chorros, se hizo hace unos 10 años. Al principio, desde lejos
solo se veían las hileras de hoyos, pasados unos años empezaron a intuirse los pinos (la retroexcavadora
deja unos hoyos muy profundos y tardan en verse), pero ya tienen una altura superior al metro.

De todas formas, desde la Villa Suso y Fuente Campana, hay una zona en Quintana que no digo que sea un bosque, pero da gusto ver que está medianamente arbolada, con vegetación espontánea de robles, etc, quizá porque haya sido un reservado comunal, porque es más difícil que arda que un pinar y porque, al ser una ladera, no actuó la concentración parcelaria.
En Fuentecampana, a partir de árboles centenarios dispersos ha habido una repoblación espontánea densa.
Veáse que no hay árboles de tamaño intermedio. Todo indica que, al cesar la presión humana (construcción,
leña, pastoreo ganado) en esta ladera hace aproximadamente 30 años, la naturaleza se regenera por sí sola.


Si vamos al detalle, todo parece indicar que se trata de quejigos. Por sus hojas dentado aserradas en los
bordes (los otros robles tienen los bordes suavemente ondulados), por la persistencia de algunas de sus
hojas todavía verdes ya mediado el otoño, que le asemejan algo a la encina.

1 comentario:

  1. MARIA ELOISA CASILLAS24 de agosto de 2012, 7:42

    HOLA YO SOY UNA ENAMORADA DE MI PUEBLO Y PUEDO DECIR ,QUE LOS DIAS MAS FELICES DE MI ÑIÑEZ LOS RECUERDO HAY ,JUNTO MIS ABUEL@S,PRIM@S .ME GUSTARIA ESTAR MAS CERCA Y PODER VISITARLO MAS AMENUDO ,PERO NO OLVIDO MIS RAICES UN BESO Y SALUDOS A TODOS LOS QUINTAÑER@S

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